Nació en el sur de Chile en 1900, la sexta de catorce hermanos, en esa tierra verde y húmeda que crece entre los Andes y los lagos de la región de Los Lagos. Allí, después de cada comida, se sentaba con calma a preparar su agüita de hierbas: aromática, tibia, cargada del olor de las hierbas del campo. Ese ritual la acompañó toda la vida.
El café de Luisa Coffee nace de ese recuerdo. Se busca recrear el sabor de aquella bebida diaria de Luisa —sus hierbas exóticas, sus aromas intensos— y se encontró lejos de Chile, en las montañas de Colombia, en un café de carácter profundo que se parece a lo que ella preparaba. Así, cada taza realiza un viaje: empieza en el sur de Chile, pasa por Colombia y termina en Miami, donde se realiza el tueste final.
No somos una gran cadena comercial. Compramos el grano verde directamente, lo tostamos nosotros mismos en Colombia y lo traemos a Miami. Cada bolsa, cada evento y cada oficina que atendemos lleva el mismo café de especialidad, hecho a mano, con el mismo cuidado con que Luisa preparaba su bebida. Café de verdad, sin atajos.
No es solo café. Es la memoria de Luisa, servida en cada taza — el mejor sabor, en todas partes.
"The Finest Flavor, Everywhere"
Los Lagos, Chile
Montañas de Colombia
Miami, Florida
Un café, muchos momentos
Ese primer recuerdo creció hasta convertirse en un pequeño ecosistema pensado para llevar café hecho a mano a cada momento del día: